Nuestra opinión respecto a Laos es sumamente positiva por muchos aspectos.
El país ofrece grandes atractivos, entornos naturales idílicos, esencia budista , un pueblo receptivo y poco contaminado por el consumismo y numerosos puntos de interés de gran valor cultural.
Las ciudades perfectamente estructuradas carecen de grandes servicios e infraestructuras pero saben contrarrestar este Handicap con la cercanía y amabilidad de sus gentes.
Si hiciésemos una valoración global de Laos la nota sería un 9. Claro está algo debe haber para que no le demos la máxima puntuación y el motivo son sus carreteras y conductores.
Moverse por este precioso país es la mayor aventura que tendréis en un lugar repleto de lugares donde disfrutar de aventura.
Las ciudades perfectamente estructuradas carecen de grandes servicios e infraestructuras pero saben contrarrestar este Handicap con la cercanía y amabilidad de sus gentes.
Si hiciésemos una valoración global de Laos la nota sería un 9. Claro está algo debe haber para que no le demos la máxima puntuación y el motivo son sus carreteras y conductores.
Moverse por este precioso país es la mayor aventura que tendréis en un lugar repleto de lugares donde disfrutar de aventura.
Las carreteras son deplorables llenas de socabones, graba que hace resbalar a los vehículos y sin apenas visibilidad.
Las señales de trafico son pocas y si a eso le añadimos el caso omiso de los conductores imaginaros el resultado.
Las carreteras del norte son un riesgo continuo llenas de curvas peligrosas y conductores poco fiables que se atreven a circular por tramos de máxima velocidad 30 km/h a la friolera de 120 km/h. Añadiendo a esta osadía la poca visibilidad e incluso lluvia.
Seguramente muchas personas han pasado por Laos sin tener esta sensación y guardan un recuerdo positivo del transporte terrestre, pero en nuestro caso y por lo que nos han contado otros viajeros respecto a este tema parece ser que hay que tener suerte para evitar el desastre o un buen susto.
Durante nuestra estancia por el país sufrimos en 24 días tres accidentes.
Las señales de trafico son pocas y si a eso le añadimos el caso omiso de los conductores imaginaros el resultado.
Las carreteras del norte son un riesgo continuo llenas de curvas peligrosas y conductores poco fiables que se atreven a circular por tramos de máxima velocidad 30 km/h a la friolera de 120 km/h. Añadiendo a esta osadía la poca visibilidad e incluso lluvia.
Seguramente muchas personas han pasado por Laos sin tener esta sensación y guardan un recuerdo positivo del transporte terrestre, pero en nuestro caso y por lo que nos han contado otros viajeros respecto a este tema parece ser que hay que tener suerte para evitar el desastre o un buen susto.
Durante nuestra estancia por el país sufrimos en 24 días tres accidentes.
El primero en el trayecto entre Huay Xai y Luang Nam Tha, donde el conductor de la minivan con la que circulábamos lo hacía a una velocidad desmesurada mientras jugueteaba con el móvil y en una curva el vehículo se le fue y derrapó varias veces hasta frenarse por suerte sin chocarse contra la montaña.
La segunda experiencia fue la mas extrema de todas.
La segunda experiencia fue la mas extrema de todas.
Trayecto Luang Prabang -Van Vieng. Recorrido de unas cuatro horas que se convirtieron en doce y aun gracias.
Circulábamos en autocar regular domestico. Era el primero del día , el de las seis de la mañana.
El día estaba lluvioso pero no se nos ocurrió pensar a ninguno de los que íbamos lo que nos sucedería. En este viaje nos acompañaban nuestros compañeros de aventuras David, Miriam y Raquel.
Cuando llevábamos poco mas de una hora y todos estábamos dormidos , oímos un frenazo seguido de una serie de baches exagerados hasta que el bus se detuvo sosteniéndose sobre dos ruedas. Imaginaros la angustia por salir del autobús , ya que la sensación era de que iba a volcar al ir inclinandose poco a poco.
Al salir del autocar nos dimos cuenta de la gran fortuna que tuvimos y es que, el autobús había girado bruscamente esquivando a un camión que invadió nuestro carril por culpa de un desprendimiento de tierras, obligando a nuestro vehículo a evitar el impacto , lo que nos llevó a quedarnos al borde de un precipicio con la suerte que una serie de árboles y cañas evitaron el desastre.
Ese día volvimos a nacer y realmente la suerte nos sonrió. Tuvimos que esperar mas de dos horas bajo la constante lluvia a que nos recogiera otro autocar mientras los vehículos que pasaban por el lugar del siniestro quedaban perplejos por el accidente.
Mientras esperábamos la montaña empezó a desprenderse cayendo tierra y arboles arrancados de raíz hacia nuestra posición. Finalmente nos recogió otro autobús que nos llevó por una carretera infernal hasta Van Vieng , donde empezamos a plantearnos como desplazarnos por el país.
El tercer accidente lo sufrimos en Van Vieng. Este fue mas anecdótico que otra cosa , ya que de camino a hacer el famoso Tubing, el tuk tuk que nos llevaba y como no, por exceso de velocidad se salió de la carretera con la suerte que en los lados de la misma solo había campos.
Consejos para desplazarse:
Cuando llevábamos poco mas de una hora y todos estábamos dormidos , oímos un frenazo seguido de una serie de baches exagerados hasta que el bus se detuvo sosteniéndose sobre dos ruedas. Imaginaros la angustia por salir del autobús , ya que la sensación era de que iba a volcar al ir inclinandose poco a poco.
Al salir del autocar nos dimos cuenta de la gran fortuna que tuvimos y es que, el autobús había girado bruscamente esquivando a un camión que invadió nuestro carril por culpa de un desprendimiento de tierras, obligando a nuestro vehículo a evitar el impacto , lo que nos llevó a quedarnos al borde de un precipicio con la suerte que una serie de árboles y cañas evitaron el desastre.
Ese día volvimos a nacer y realmente la suerte nos sonrió. Tuvimos que esperar mas de dos horas bajo la constante lluvia a que nos recogiera otro autocar mientras los vehículos que pasaban por el lugar del siniestro quedaban perplejos por el accidente.
Mientras esperábamos la montaña empezó a desprenderse cayendo tierra y arboles arrancados de raíz hacia nuestra posición. Finalmente nos recogió otro autobús que nos llevó por una carretera infernal hasta Van Vieng , donde empezamos a plantearnos como desplazarnos por el país.
El tercer accidente lo sufrimos en Van Vieng. Este fue mas anecdótico que otra cosa , ya que de camino a hacer el famoso Tubing, el tuk tuk que nos llevaba y como no, por exceso de velocidad se salió de la carretera con la suerte que en los lados de la misma solo había campos.
Consejos para desplazarse:
- intentar tomar furgonetas o autobuses clase Vip, mas nuevos y seguros
- Evitar los desplazamientos nocturnos
- Intentar tomas los vehículos que salgan a partir de las doce. Especialmente si ha llovido por la noche
- Colocarse en los asientos del pasillo son mas seguros en caso de accidente.
- No tener reparos en advertir al conductor de que modere la velocidad.
- Extremar todas las precauciones en las carreteras del norte.
*En esta entrada no pretendemos que ningun viajero tenga miedo ni se replantee su viaje a Laos. Este país es una gozada para los amantes de la aventura pero si intentar hacer caso a los anteriores puntos especialmente en la parte norte del país.
En La estación seca nos consta que la siniestralidad es menor ya que la lluvia es un factor importante que incrementa la peligrosidad mucho.
Las carreteras del centro y sur del país son bastante seguras y en ellas pocos accidentes se producen. Esta zona del país es mas plana y con mayor visibilidad.
Extremar precauciones a la hora de alquilar moto. El terreno es resbaladizo y lleno de agujeros. Siempre reclamar el casco.
Nuestro recorrido entre Luang Prabang y Van Vieng ,lo recordaremos de por vida con la seguridad de sentirnos afortunados de salir ilesos.










































6 comentarios:
Que miedo Pop!! Siempre en el abismo de la muerte.
Jeje, la aventura es la aventura.
Suerte de poder contarlo.
Saludos
cada año algun sustillo nos llevamos eso si es verdad
petons cirian
Pues si,
ahora desde la distancia y el tiempo es una anecdota mas que contar
un abrazo
De momento, tocaré madera, no hemos tenido sustos, al menos como el vuestro del bus... pero claro, las condiciones de las carreteras, y de los conductores son las que son.
Hay que contar con ello. Suerte de contarlo bien.
Un abrazo!
Roberto
Esta clarisimo Roberto. Cuando viajamos a este tipo de paises donde la seguridad no esta tan avanzada como aqui sabemos a lo que nos exponemos lo que pasa que uno nunca imagina que le puede pasar a el no???
que sigamos teniendo suerte
abrazos
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